En medio de un consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro confirmó que EE. UU. descertificó a Colombia en materia antidrogas, retirando su aval en la lucha contra el narcotráfico. La decisión fue anunciada oficialmente el 15 de septiembre de 2025 a través de la Determinación Presidencial sobre Países Principales de Tránsito de Drogas o Productores de Drogas Ilícitas para el año fiscal 2026.
El comunicado de EE. UU.
De acuerdo con el documento emitido por la Casa Blanca, Colombia fue incluida en la lista de países con mayores problemas de tránsito o producción de drogas ilícitas, junto a naciones como Afganistán, México, Perú, Venezuela y Bolivia.
El texto aclara que la inclusión no siempre refleja la cooperación o los esfuerzos de un gobierno, sino factores como ubicación geográfica, comercio y condiciones económicas que facilitan el tráfico de estupefacientes.
Sin embargo, en esta ocasión, EE. UU. designó expresamente a Colombia, Bolivia, Afganistán, Birmania y Venezuela como países que han incumplido sus obligaciones internacionales en materia de control de drogas durante los últimos 12 meses.
Implicaciones para Colombia
Aunque el país fue descertificado, el gobierno estadounidense determinó que la asistencia a Colombia sigue siendo “vital para los intereses nacionales de EE. UU.”, lo que permite mantener cooperación en áreas específicas, principalmente en seguridad y lucha contra el crimen organizado.
La medida se da en medio de un creciente debate internacional sobre el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas, que se han convertido en una emergencia de salud pública en Estados Unidos, causando miles de muertes entre jóvenes de 18 a 44 años.
Reacciones en Colombia
El presidente Gustavo Petro cuestionó la decisión y señaló que Colombia ha venido promoviendo un cambio en la política antidrogas, orientado a la prevención, la sustitución de cultivos ilícitos y la lucha contra las mafias del narcotráfico.
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Con esta decisión, la relación entre Bogotá y Washington enfrenta un nuevo reto diplomático, en un contexto donde la cooperación bilateral en seguridad y desarrollo sigue siendo clave para ambos países.



