El expresidente Álvaro Uribe Vélez alertó sobre la grave amenaza que representa el narcotráfico en Colombia, señalando que el dominio de la economía ilícita está destruyendo la juventud, las familias y la democracia nacional.
Uribe expresó que esta problemática, además de afectar a nivel interno, constituye un gran desafío internacional que comienza con Estados Unidos y se extiende a toda la comunidad global, debido al impacto del tráfico de drogas en la estabilidad social y económica.
“Nuestra nación enfrenta un profundo problema interno. El creciente dominio de la economía ilícita está destruyendo a nuestra juventud, nuestras familias, nuestra democracia y nuestra propia nación”, afirmó Uribe.
Más de 1.800 toneladas de cocaína al año
El expresidente lamentó que Colombia produzca más de 1.800 toneladas de cocaína anualmente, lo que —según él— alimenta los principales problemas internos del país y deteriora su imagen internacional.
Asimismo, insistió en que es urgente cambiar el rumbo de las políticas actuales, especialmente tras el Acuerdo de Paz con las FARC de 2016, que, en su opinión, “otorgó impunidad al narcotráfico” y se ha prolongado con la iniciativa gubernamental conocida como “Paz Total”.
“El único resultado ha sido más violencia y destrucción interna”, subrayó.
“Se perdieron los buenos resultados del Plan Colombia”
Uribe recordó que los avances obtenidos con el Plan Colombia —financiado en parte por Estados Unidos con más de 11 mil millones de dólares— se han perdido con el paso de los años.
Denunció que los recursos destinados a combatir el narcotráfico “al final se desperdiciaron”, lo que ha favorecido el resurgimiento de las economías ilegales.
Además, señaló que algunos sectores políticos “disimulan su tolerancia al crimen con el pretexto de buscar la paz”, mientras que “muchos políticos les siguen el juego”.
El exmandatario concluyó que Colombia debe avanzar con determinación hacia un nuevo gobierno comprometido con la transformación del país y la reconstrucción de la relación con Estados Unidos, con el fin de recuperar la cooperación internacional y fortalecer la lucha contra el narcotráfico.
“Avanzamos con determinación hacia un nuevo gobierno, firmemente comprometido con la transformación de Colombia y la reconstrucción de la relación con Estados Unidos”, reiteró Uribe.



