Las movidas políticas en el Cesar siguen avanzando con fuerza, no solo en la búsqueda de respaldo ciudadano y el convencimiento de líderes sociales y políticos, sino también en la organización de las listas para las próximas elecciones a la Cámara de Representantes. Dichas listas deberán contar con cuatro espacios, incluyendo una cuota de género —una mujer—, requisito indispensable para alcanzar el umbral que permita participar en la cifra repartidora y, finalmente, obtener una curul que represente a los cesarenses.
Si hay alguien que, lastimosamente, no ha tenido éxito en los procesos electorales en los que ha participado, es Kaleb Villalobos, el hombre del “cambio con K”. Pese a sus fallidas experiencias anteriores, insiste en mantener la “K” como símbolo de recordación, aunque los resultados no lo acompañen. Tras varios intentos frustrados de llegar a cargos de elección popular, Villalobos decidió esta vez apuntar hacia la Cámara Afro, una circunscripción nacional que no demanda la misma cantidad de votos que la Cámara convencional.
Sin embargo, de muy buena fuente se conoce que lo más probable es que Kaleb Villalobos desmonte su campaña y termine apoyando al exalcalde Mello Castro. Según información obtenida, ya habría recibido el mensaje: de no hacerlo, podría poner en riesgo su fortín político e institucional, Corpocesar. La instrucción sería clara: apoyar a Mello Castro para conservar el control de la corporación.
Vale recordar que, tras la nulidad de la elección de Adriana García Arévalo, Corpocesar se encuentra actualmente en proceso para elegir un nuevo director o directora. De concretarse lo dicho, estaríamos ante otro intento fallido de Kaleb, quien nuevamente demostraría que su destino político parece estar sujeto a decisiones ajenas, más que a su propia voluntad.
La pregunta queda abierta: ¿apoyará Kaleb Villalobos a Mello Castro para conservar Corpocesar? El escenario político se mueve con rapidez y las decisiones deberán definirse, como máximo, a mediados de noviembre de este año.



